miércoles, 13 de mayo de 2026

DÍA 3: DE SPLIT A BRAČ: UN VIAJE ENTRE CULTURA Y APRENDIZAJE

Nuestro tercer día en Croacia estuvo marcado por dos visitas muy diferentes, pero con algo en común: ambas mostraban cómo la formación profesional puede estar profundamente conectada con la cultura, la tradición y la economía de un territorio.

Por la mañana visitamos la School of Tourism and Hospitality (Turističko-ugostiteljska škola Split), una escuela fundada en 1960 y que actualmente cuenta con alrededor de 650 estudiantes. 

Desde el primer momento nos llamó la atención el enfoque tan práctico y dinámico de su enseñanza. El centro está completamente preparado para que el alumnado aprenda en contextos reales: dispone de cocinas profesionales, cafeterías, recepciones y diferentes espacios orientados al trabajo diario del sector turístico y hostelero.

Uno de los aspectos más sorprendentes fue descubrir que parte de la propia escuela funciona como un hotel real, con habitaciones auténticas en las que el alumnado puede formarse en situaciones similares a las que encontrarán en su futuro profesional.

Durante la visita también tuvimos la oportunidad de conocer cómo organizan la atención al alumnado con N.E.A.E. 

En este centro, estos estudiantes permanecen en aulas separadas del resto de compañeros. Desde la escuela nos explicaron que esta medida busca evitar burlas y favorecer que se sientan cómodos y protegidos. Sin embargo, esta forma de organización nos hizo reflexionar sobre las diferencias entre sistemas educativos y sobre cómo entendemos la inclusión en nuestros propios contextos educativos.

Por la tarde nos dirigimos en ferry hacia la isla de Brač, donde visitamos uno de los lugares más especiales de todo el viaje: la Stonemason School, situada en el precioso pueblo de Pučišća, conocido por su característica piedra blanca.

Esta escuela de cantería es considerada única en Croacia y una de las pocas instituciones especializadas de este tipo en Europa. Su origen se remonta a comienzos del siglo XX y mantiene viva una tradición artesanal vinculada al trabajo de la piedra que ha dado fama internacional a la isla de Brač. 

Allí el alumnado aprende técnicas tradicionales de talla y escultura utilizando incluso herramientas inspiradas en métodos romanos.

Nos impresionó especialmente la combinación entre tradición y modernidad: los estudiantes trabajan directamente la piedra en enormes talleres, elaborando auténticas obras de arte mientras se preparan para profesiones relacionadas con la restauración, la arquitectura o la escultura. Además, esta escuela recibe alumnado de distintos países interesados en aprender un oficio tan singular y con tanta historia.

Tras la visita disfrutamos de un pequeño recorrido por la isla de Brač y terminamos la jornada en la famosa playa de Zlatni Rat, uno de los paisajes más emblemáticos de Croacia, antes de regresar en ferry a Split.

Sin duda, fue un día lleno de aprendizaje, descubrimientos y reflexiones sobre cómo la educación puede adaptarse a las características y necesidades de cada territorio.








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